
En Obras escogidas (1994), Kcho construye una embarcación a partir de sus propios libros escolares cubanos, convirtiendo la educación en una metáfora de movimiento, escape y libertad frágil. La obra reflexiona sobre el conocimiento como herramienta de formación y, al mismo tiempo, como límite, planteando la educación como un vehículo precario capaz de permitir la salida de la isla, pero también como un espacio atravesado por condicionamientos sociales y políticos. El bote se presenta así como símbolo de aspiración, desplazamiento y deseo de transformación.
Colección permanente del Walker Art Center, Minneapolis, Estados Unidos.